Este documento presenta diez razones por las que la penalización de la exposición al y la transmisión del VIH es, en términos generales, una política pública injusta e inefectiva. La excepción obvia involucra el caso de una persona que intencionadamente y maliciosamente transmita el VIH a otra persona con el propósito de hacerle daño. Si ese es el caso, las leyes penales pueden y deben ser usadas. Adicionalmente, los
gobiernos deben enjuiciar efectivamente todos los casos de violencia sexual y garantizar que la violación en el matrimonio sea reconocida como un crimen.
Sin embargo, cuando las personas que viven con VIH no actúen con la intención específica de perjudicar a otras personas, los países no deberían penalizar la transmisión del y la exposición al VIH. Por el contrario, los países deben tomar los pasos necesarios para aumentar los esfuerzos de tratamiento y prevención basados en las evidencias y reducir la vulnerabilidad de las mujeres al VIH. El documento completo está disponible en 10 razones para oponerse a la penalizacion de la exposicion al VIH






